¿En dónde se encuentran almacenados nuestros hábitos?

14 de marzo de 2020 lectura de 7 minutos

A principio de los años noventa el Departamento de Ciencias Cognitivas y del Cerebro del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) realizó una serie de experimentos relacionados al estudio de los hábitos.

Muchas de estas investigaciones tomaron como punto de partida la cirugía neurológica en ratones, donde se implantaban pequeños sensores cerebrales que permitían capturar cualquier cambio o comportamiento en el cerebro.

El laberinto y la barra de chocolate

En uno de los experimentos realizados en el MIT, los ratones fueron colocados individualmente al inicio de un laberinto en forma de T. La sala principal del laberinto estaba separada del resto por una compuerta que al emitir un sonido fuerte (clic) está se abría. Al final del laberinto se encontraba una pequeña barra de chocolate.

experimento de laberinto con ratones
Basada en la ilustración de Anton Ioukhnovets - The Power of Habit

Los científicos repitieron este experimento una y otra vez logrando detectar lo siguiente:

  • En los primeros intentos, los ratones arañaban las paredes del laberinto y olfateaban en las esquinas, detectaban olor a chocolate pero no sabían de dónde venía.
  • Eventualmente los ratones encontraban el chocolate pero algunos tomaban la dirección de la derecha primero, así que no había un patrón común en sus merodeos.
  • En el estudio del cerebro, la parte central trabajaba fuertemente y cada vez que un roedor rasgaba las paredes u olfateaba los pasillos, su cerebro se activaba procesando toda esa nueva información.
  • A medida que los intentos avanzaban los ratones resolvían el laberinto más rápido, incluso dejaron de olfatear, rasgar las paredes y cruzar equivocadamente.
  • Al final, cada ratón aprendió cómo recorrer el laberinto y su actividad mental cesó. A medida que la ruta se volvió automática dejaron de pensar.
  • Al recabar la información de su cerebro pudieron notar que en los últimos intentos solamente se iluminaba la parte central, para ser más específicos los ganglios basales se activaban mientras que el resto del cerebro se encontraba inactivo. Los hábitos estaban completando el laberinto.
ondas cerebrales de ratones
Basada en la ilustración de Anton Ioukhnovets - The Power of Habit

Los hábitos se almacenan en los ganglios basales

Los ganglios basales son un grupo de núcleos o masas de materia gris que se hallan en la base del cerebro (entre las vías ascendentes y descendentes de materia blanca) y por lo general se asocian con movimientos voluntarios realizados de forma inconsciente, aquellos que involucran tareas rutinarias o cotidianas.

El trabajo principal de esta pequeña estructura neurológica es tomar el control cuando los patrones y las acciones son evidentes, haciendo que el cerebro trabaje de una manera más eficiente. Los ganglios basales almacenan hábitos incluso cuando el resto del cerebro se encuentra dormido.

ganglios basales
Ubicación de los ganglios basales

Los hábitos existen porque el cerebro siempre está buscando una manera de ahorrar esfuerzo, de convertir cualquier rutina en un proceso automático. Un cerebro eficiente no piensa constantemente en comportamientos básicos como respirar,caminar o comer.

Por otra parte, para evitar que el cerebro se apague en momentos cruciales nuestros ganglios basales han generado un sistema para determinar cuando los hábitos entran en juego, y estos se activan cuando una señal aparece como el clic en el laberinto y finaliza cuando obtenemos una recompensa, en este caso la barra de chocolate.

¿Puedes perder la memoria y seguir creando hábitos?

En el otoño de 1993, Eugene Pauly (también conocido como E.P.) de 70 años sufrió una encefalitis viral que causó un gran daño en algunos de sus tejidos cerebrales. El paciente estuvo en coma mientras fue tratado con antivirales y finalmente a los 10 días, los medicamentos lograron eliminar el virus por completo.

Cuando Eugene despertó, los doctores se asombraron de su aparente buen estado, podía mover sus extremidades y reaccionaba a las luces y los ruidos, pero al realizar un escaneo de su cabeza encontraron que el virus había afectado varias zonas de su cerebro, tejidos cercanos al cráneo y al lóbulo temporal medial, también había perdido parte de su memoria y la capacidad de generar nuevos recuerdos.

Unos meses después del incidente, Eugene y su esposa Beverley se mudaron a una casa nueva, los doctores le habían aconsejado mantener una rutina de ejercicios, así que todos los días salían a caminar y dar un paseo por el vecindario. Una mañana Beverley se vistió y comenzó a buscar a Eugene para dar su paseo diario y no lo encontró, no estaba en la casa.

Desesperada recorrió el vecindario y tocó las puertas de sus vecinos preguntando si alguien lo había visto, cuando decidió volver a la casa para llamar a la policía, allí estaba Eugene viendo televisión, había salido a dar el paseo solo y había vuelto a la casa sin perderse y ni siquiera recordaba haberlo hecho.

Uno de los científicos que estudiaba el caso en una visita le pidió a Eugene que le indicara en dónde se encontraba la cocina, Eugene no lograba descifrar ni siquiera qué habitación se encontraba detrás de cada puerta. El científico cambió la pregunta y le dijo ¿Qué harías si tienes hambre? - Eugene se levantó y fue hasta la cocina, abrió la despensa y tomó un paquete de nueces.

Un estudio más avanzado del cerebro de Eugene mostró que los ganglios basales se encontraban intactos y no habían sido afectados por el virus, los doctores realizaron diversas pruebas para analizar las capacidades del cerebro de Eugene y estos experimentos revolucionaron el entendimiento de cómo funciona el cerebro y son la base de muchos teorías científicas manejadas hoy en día.

Eugene no podía reconocer fotos de sus nietos, ni retener ninguna información nueva por más de un minuto y aún así era capaz de aprender nuevas rutinas y generar nuevos hábitos gracias a que los ganglios basales aún seguían funcionando correctamente.

Podemos no recordar las experiencias que crearon nuestros hábitos, pero una vez que son almacenados por nuestro cerebro, estos influencian sin darnos cuenta la manera en como actuamos.

Referencias:
  1. Anatomía y fisiología de los ganglios basales, neurowikia.es - Consultado el 07/03/2020.
  2. The Power of Habits - Charles Duhigg. Random House Books - 2013
Escrito por:

Alejandro De Blasi

Entusiasta por la innovación, el liderazgo y la creatividad.

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