Tu última mejor experiencia
se convierte en la mínima expectativa en tu próxima experiencia
05 de agosto de 2020 lectura de 2 minutos
Foto Original: Brett Sayles (Pexels)
¿Alguna vez te ha ocurrido que tienes una experiencia fenomenal comprando un producto o contratando algún servicio y en ese momento comienzas a pensar en que ojalá las pésimas experiencias de compra anteriores hubiesen sido parecidas o al menos se acercaran un poco?
Hace algunos días, mientras estaba participando en un curso de Enterprise Design Thinking, llegué a una frase que me causó un revuelo mental 🤯.
La frase era la siguiente:
Su traducción literal en español sería algo como: "La última mejor experiencia que alguien tiene en cualquier lugar, se convierte en la expectativa mínima de la experiencia que desean en todas partes".
La frase básicamente se refiere a que sin importar en donde recibiste una buena atención o tuviste una experiencia fantástica, lo mínimo que vas a esperar en tu próxima compra o contratación de servicio es que sea "al menos" igual a ese que tanta felicidad te brindó.
¿El buen servicio está determinado por tus competidores?
Al crear y diseñar servicios orientados a personas, debemos tener en cuenta incluso las experiencias que están brindando otras empresas que no son tus competidores directos o que ni siquiera están en tu mismo rubro o industria. Ya que ellas están marcando la pauta en cuanto a buenas experiencias en tu cliente final.
Así que para que tus servicios puedan llegar a brindar experiencias memorables no es descabellado que empieces a compararlos con los brindados por: Amazon, Netfilx, Google, Apple, Starbucks y otras empresas en las cuales el buen servicio es uno de sus principios.
Es importante que sumes a la investigación y encuestas de tus usuarios cuáles experiencias les han parecido memorables para que puedas estudiarlas y encontrar eso que hace feliz a tu usuario final.
Alejandro De Blasi
Entusiasta por la innovación, el liderazgo y la creatividad.