El pájaro no respira.
La excelencia imperceptible: el poder de los detalles que pocos notan pero todos sienten.
12 de septiembre de 2025 lectura de 2 minutos
Cuando estaban creando la atracción: Enchanted Tiki Room en Disneyland, Walt Disney un día se acercó a los ingenieros que estaban trabajando en el pájaro robot.
Los Ingenieros Imaginarios (Imagineers) estaban convencidos de que habían creado un pájaro robot tan real que no podrías saber que es un animatronic, pero el creador de Mickey no estaba convencido de eso.
— ¡Las aves reales respiran! exclamó Disney.
— Su pecho se contrae y se expande; este pájaro no está respirando.
Los Imagineers le recordaron que el ave iba a estar rodeada por cientos de elementos distractores dentro del Tiki Room. ¡Nadie se va a dar cuenta de si el pájaro está o no respirando!
— ¡Las personas pueden sentir la perfección! respondió Walt.
Encontré esta historia en el libro "Unreasonable Hospitality" de Will Guidara, y de inmediato me hizo reflexionar sobre la importancia de añadir ese toque extra en lo que hacemos.
"El pájaro no respira" es la nueva frase que incorporé a mi caja de herramientas para explicar por qué las cosas no están bien hechas.
Ser perfeccionista no es malo, solo hay que saber dónde aplicarlo.
Quizás no todas las personas noten cada detalle que aplicamos a las cosas que hacemos, pero muchos pueden sentir ese "no sé qué" que las hace únicas y diferentes. Es lo mismo que menciona Simon Sinek cuando habla sobre los clientes de Apple, quienes, aun sabiendo que no tienen la mejor tecnología y que sus productos son mucho más caros que los de la competencia, los siguen eligiendo.
En mi trabajo actual me toca trabajar con diferentes equipos y me frustra mucho cuando vemos los resultados finales de un desarrollo que no fue pensado o diseñado de esa manera, pero los tiempos apremian, tenemos que seguir avanzando y salir a la calle con pájaros que no respiran.
Debemos aceptar que no todas las personas comparten esta filosofía de excelencia. Lo que sí está bajo nuestro control es lo que nosotros entregamos. Aunque el resultado de otro equipo no alcance las expectativas, podemos esforzarnos para que lo que entreguemos como individuos refleje nuestra calidad. No rendirnos hasta entregar un pájaro que, efectivamente, respire.
Referencias:
- Unreasonable Hospitality - Will Guidara
Alejandro De Blasi
Entusiasta por la innovación, el liderazgo y la creatividad.